domingo, 16 de noviembre de 2014

DESPERTAR

























DESPERTAR


Otro despertar
y el futuro se cristaliza
entre deshilados ensambles.

Los brazos del amor soportan
nubes que oprimen
y brebajes que inoculan
un hálito de milagroso presente.

Descalza deambulo
por cuevas que interiorizo,
poniéndole sonrisas
tan ajenas como teatrales.

Me hago pasar por sanadora
de lágrimas reprimidas;
cuento los días hacia el pasado
sin que nos falte una rosa,
o un latido nos proteja.

Mentiras piadosas
brotan de mis hombros pálidos,
mientras limo aristas
y me acojo a señales de humo
en el laberinto de mis súplicas.

Todo, porque brote de la pena
una sonrisa.








martes, 11 de noviembre de 2014

TIEMPO APRESADO EN CÁLICES


















Tiempo apresado en cálices.

Paralelos espacios están
y no están,
se confunden,
se miran,
se dicen poemas sin palabras.

Melancolía a ratos
sentada en la tercera espina,
desasistido clamor
de leves ademanes que venero.

Una campana deja de tañer
hacia dentro.

La pendiente pende aún más
de paréntesis heridos.

Es y no es  el suave volar
de pensamientos sin vuelo
y el eco que repite:
te amo
te amo.







viernes, 7 de noviembre de 2014

CONTRASTES
















Alegría.
Tristeza.

Compás de espera
en el diapasón de noviembre.

Sábanas que pugnan por caminar,
sobre magnolias y musgos.

Nihilismo en pequeñas dosis,
a un paso del puente quebradizo.

Toques de melancolía esparcen
aguaceros con destino común.

Tirita el desconcierto:
bebida dulce-amarga,
huésped adherido a una partitura
que no heredamos.

Alegría.
Tristeza.

El sentimiento lucha:
amor
sitiado por cimientos de bruma.

Un beso derriba obstáculos,
se siente,
se queda
se disipa...


Alegría.
Tristeza. 






jueves, 6 de noviembre de 2014

MOMENTOS

















Hay momentos
que el miedo se acurruca en mi falda
como gato enfermizo
y un largo escalofrío eriza mis venas
hasta convertir mi visión en respuestas nulas.

En esa parálisis de inquietantes fondos,
pasan por mis retinas
castillos desmembrados,
aguijones de traición
y algún huracán que dejó su firma anónima.

Naufragio intenso,
ubicado sin piedad en el laboratorio
donde se gesta el lado más débil,
lamiendo heridas y desordenando mis círculos.

Y me hundo
me hundo hasta desaparecer.

Son momentos
sólo momentos:
una eternidad.




TU MIRADA

















Intenso clamor-luz violeta,
campo a través,
revelación acústica en mis retinas,
universo en catarata.

Tu mirada,
me muestra el lado infinito
de lo que puede ser,
lo mágico de la no razón,
el aleteo del sí
en su cúspide tornasolada.

Cuando llega tu mirada
nace una mariposa con polen,
y se dispersa,
en cada gota de vida por vivir.

Vibro en tu mirada,
como vibra el cielo con la tormenta,
como la tierra vibra
en cada sismo inesperado.

Tu mirada:
dulce tobogán que me desliza
hasta llegar a las rosas.










martes, 4 de noviembre de 2014

ALGÚN DÍA





















Algún día,
no habrá máscaras en los dedos,
ni trampas con sonrisas perfumadas,
ni caricias que saben a piel muerta.


En cada despertar dormirá un reloj,
el mar llegará hasta la mesa
y el tejado aprenderá a volar
como ahora vuelan las dudas,
los secretos.


Cuando los amantes se vistan de fiesta
con sus limpias verdades,
haré un altar a cada oración
que contenga palabras vacías de culpa
y acunen,
alimenten,
salven.



lunes, 3 de noviembre de 2014

EDITH



















EDITH
( esposa de Lot )

No creo en mí
ni en mensajes tan llenos de luz
que me ciegan.
No me seduce la voz ronca del cielo
ni el dulce veneno de un ángel oscuro.

Mis pies desobedecen,
no te siguen, Lot, esposo querido.

¿ Cómo amordazar este vuelco curioso
por saber que hay tras lo prohibido,
de que orden nace la destrucción,
cuánto dolor se esparce
entre piedras indiferentes?

En el último instante
¿quedará la inocencia incrustada
en un cántico de bruma
o crecerá la compasión como musgo
tapando cortezas de ira?

Entre dolor de carne
y este fiero temblor que me impulsa,
decido morir en respuestas mudas
a mis latidos sordos.

Giro mi cabeza.
Me devora una sal de fuego,
me esculpe en quietud
blanca
blanca.

¡No me mires!
¡Sigue adelante, Lot, esposo querido!